martes, 12 de mayo de 2020

Claribel Alegría / Selección


Amor

Todo lo que amo
está en ti
y tú
en todo lo que amo.


***
Ars poética

Yo,
poeta de oficio,
condenada tantas veces
a ser cuervo
jamás me cambiaría
por la Venus de Milo:
mientras reina en el Louvre
y se muere de tedio
y junta polvo
yo descubro el sol
todos los días
y entre valles
volcanes
y despojos de guerra
avizoro la tierra prometida.


***
Ausencia

Hola
dije mirando tu retrato
y se pasmó el saludo
entre mis labios.
Otra vez la punzada,
el saber que es inútil;
el calcinado clima
de tu ausencia.


***
Autorretrato

Malogrados los ojos
Oblicua la niña temerosa,
deshechos los bucles.
Los dientes, trizados.
Cuerdas tensas subiéndome del cuello.
Bruñidas las mejillas,
sin facciones.
Destrozada.
Sólo me quedan los fragmentos.
Se han gastado los trajes de entonces.
Tengo otras uñas,
otra piel,
¿Por qué siempre el recuerdo?
Hubo un tiempo de paisajes cuadriculados,
de gentes con ojos mal puestos,
mal puestas las narices.
Lenguas saliendo como espinas
de acongojadas bocas.
Tampoco me encontré.
Seguí buscando
en las conversaciones con los míos,
en los salones de conferencia,
en las bibliotecas.
Todos como yo
rodeando el hueco.
Necesito un espejo.
No hay nada que me cubra la oquedad.
Solamente fragmentos y el marco.
Aristados fragmentos que me hieren
reflejando un ojo,
un labio,
una oreja,
Como si no tuviese rostro,
como si algo sintético,
movedizo,
oscilara en las cuatro dimensiones
escurriéndose a veces en las otras
aún desconocidas.
He cambiado de formas
y de danza.
Voy a morirme un día
y no sé de mi rostro
y no puedo volverme.


***
Barajando recuerdos

Barajando recuerdos
me encontré con el tuyo.
No dolía.
Lo saqué de su estuche,
sacudí sus raíces
en el viento,
lo puse a contraluz:
Era un cristal pulido
reflejando peces de colores,
una flor sin espinas
que no ardía.
Lo arrojé contra el muro
y sonó la sirena de mi alarma.
¿Quién apagó su lumbre?
¿Quién le quitó su filo
a mi recuerdo-lanza
que yo amaba?


***
Cada vez que te amo...

Cada vez que te amo
vida y muerte
están presentes:
amanecer
y noche
paraíso
sepulcro.


***
Carta a un desterrado

Mi querido Odiseo:
Ya no es posible más
esposo mío
que el tiempo pase y vuele
y no te cuente yo
de mi vida en Ítaca.
Hace ya muchos años
que te fuiste
tu ausencia nos pesó
a tu hijo
y a mí.
Empezaron a cercarme
pretendientes
eran tantos
tan tenaces sus requiebros
que apiadándose un dios
de mi congoja
me aconsejó tejer
una tela sutil
interminable
que te sirviera a ti
como sudario.
Si llegaba a concluirla
tendría yo sin mora
que elegir un esposo.
Me cautivó la idea
que al levantarse el sol
me ponía a tejer
y destejía por la noche.
Así pasé tres años
pero ahora, Odiseo,
mi corazón suspira por un joven
tan bello como tú cuando eras mozo
tan hábil con el arco
y con la lanza.
Nuestra casa está en ruinas
y necesito un hombre
que la sepa regir
Telémaco es un niño todavía
y tu padre un anciano
preferible, Odiseo
que no vuelvas
los hombres son más débiles
no soportan la afrenta.
De mi amor hacia ti
no queda ni un rescoldo
Telémaco está bien
ni siquiera pregunta por su padre
es mejor para ti
que te demos por muerto.
Sé por los forasteros
de Calipso
y de Circe
aprovecha Odiseo
si eliges a Calipso
recuperarás la juventud
si es Circe la elegida
serás entre sus chanchos
el supremo.
Espero que esta carta
no te ofenda
no invoques a los dioses
será en vano
recuerda a Menelao
con Helena
por esa guerra loca
han perdido la vida
nuestros mejores hombres
y estás tú donde estas.
No vuelvas, Odiseo
te suplico.

Tu discreta Penélope

 *** 

Carta al tiempo

Estimado señor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaños.
Recibí su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niña, impaciente lo esperaba;
me vestía de fiesta
y salía a la calle a pregonarlo.
No sea usted tenaz.
Todavía lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistía
y no respetaba la humildad
de su carácter dulce
y sus zapatos.
Después me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mí.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecían más blancas las paredes.
Y había alguien más,
usted le hacía señas.
Él le cerró los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme
Le prohíbo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vértebras el frío.
No me persiga más,
se lo suplico.
Hace años que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
¿Por qué me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueño,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niños.
Reconocí su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridículo traje de entretiempo.
No vuelva,
le repito.
No se detenga más en mi jardín.
Se asustarán los niños
y las hojas se caen:
las he visto.
¿De qué sirve todo esto?
Se va a reír un rato
con esa risa eterna
y seguirá saliéndome al encuentro.
Los niños,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganará sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabía.


*** 
Círculos

Otro círculo
amor
que hemos cumplido
¿será este el último
en cerrarse?


 ***
¿Cómo será el encuentro?

¿Cómo será el encuentro?
Descarnados los dos
sin tu mirada
sin mis labios
posándose en los tuyos.
Partículas de luz quizá seremos
que se atraen
se buscan
se amalgaman.


 *** 
Conjura

Desde tu ausencia
llamo
de tu exilio
desde este viento sur
que te convoca
y se asemeja a ti.


*** 

Dame tu mano
                              
"Hoy me gusta la vida mucho menos

 pero siempre me gusta vivir"
César Vallejo

                   
Dame tu mano
amor
no dejes que me hunda
en la tristeza
Ya mi cuerpo aprendió
el dolor de tu ausencia
y a pesar de los golpes
quiere seguir viviendo.
No te alejes
amor
encuéntrame en el sueño
defiende tu memoria
mi memoria de ti
que no quiero extraviar.
Somos la voz
y el eco
el espejo
y el rostro
dame tu mano
espera
debo ajustar mi cuerpo
hasta alcanzarte.


 ***
Deshoras

A veces
pienso en ti
en lo que pudo ser
en tu ternura presa
en las deshoras.
***
Desahogo fugaz
Soy una chispa
en la tierra
un desahogo fugaz
del corazón que nos piensa.


*** 
Día de lluvia

Nunca más esta lluvia
ni esa mancha de luz
en el peñasco
ni el borde
de esa nube
ni tu inmóvil sonrisa
fugitiva.
Nunca más este instante
que ya me dice adiós
desde tus ojos.


***
El muro de las sonrisas

Cuando el amor se aja
se marchita
se te vuelve amarillo
no hay remedio
sólo te queda
la sonrisa.
Cuando te sientes sola
entre sus brazos
y tu piel es frontera
y no te brota el llanto
sólo te queda
la sonrisa.
Cuando te sientes sola
entre sus brazos
y tu piel es frontera
y no te brota el llanto
sólo te queda
la sonrisa.
Cuando el canto se oxida
y el paisaje
y todo lo vivido
es un espectro
tu único refugio
es la sonrisa:
ese muro cerrado
impenetrable
sin ayeres
sin hoy
y sin mañanas
donde todos los sueños
se hacen trizas.


***
 Epílogo

...existen los barrotes
nos rodean
también existe el catre
y sus ángulos duros
y el poema río
que nos sostiene a todos
y es tan sustantivo
como el catre
el poema que todos escribimos
con lágrimas
y uñas
y carbón.


*** 
Eres recuerdo

No sé si con tu muerte
has quedado a la zaga
¿eres recuerdo?
o has dado un salto
repentino
que yo tendré que hollar
hasta alcanzarte.


***
Ese beso de ayer...

Ese beso de ayer
me abrió la puerta
y todos los recuerdos
que yo creí fantasmas
se levantaron tercos
a morderme.


***
Estás vivo en mi pecho...

Estás vivo en mi pecho
y sólo yo te siento.
Eres el alquimista
que transforma en poesía
nuestro llanto.


***
Extraño huésped

Es extraño este huésped
este amor
cuanto más me despoja
más me colma.


 ***
Florecen los almendros...

Florecen los almendros
en Mallorca
y no estás para verlos.
De mi balcón anoche
los vi fosforecer.
Te llamé por tu nombre,
conjuré tu fantasma,
te perfilé de pétalos caídos
y una ráfaga de aire
te rasgo.


***
Fronteras

Fui la nube
y la lluvia
y el mar
y quiero ser la tarde
y la muralla
y tú.


*** 
Hoy es noche de sombras...

Hoy es noche de sombras
de recuerdos-espada
la soledad me tumba.
Nadie que aguarde mi llegada
con un beso
y un ron
y mil preguntas.
La soledad retumba.
Quiere estallar de rabia
el corazón
pero le brotan alas.


*** 
Insomnio

Digo amor
y lacera mi cuerpo
el desamparo.


***
Instantes

Sólo éste ahora es mío
este momento
el pasado escapó
y no vislumbro el rostro
del futuro.


*** 


La mariposa

Ya la ceiba no existe
derrumbaron mi ceiba
se hicieron añicos los espejos
eché a secar mi Río
y se escondió la luna.
Estoy vacía de deseos
mi espada
en su estuche de satén.
¿Por qué ahora
por qué
busca seducirme
la poesía?
Entró por la ventana
y se posó en mi mano
la miré con nostalgia
se entreabrieron mis labios
y con un leve soplo
la alejé.


***
Lamentación de Ariadna

No te pierdas, Teseo
vuelve a mí.
La playa está desierta
tengo los pies sangrientos
de correr en tu busca
¿será que me engañaste
dejándome dormida en esta isla?
Perdóname, Teseo
¿Recuerdas nuestro encuentro?
amor eterno me juraste
y yo te di el ovillo
y volviste a la luz
después de haber destruido
al minotauro.
¿Te secuestró algún dios
sintiéndose celoso?
No me inspiran temor
ni Poseidón
ni Zeus
es de fuego mi ira
y se alzará
desde estas aguas
hasta el cielo.
Vuelve,
vuelve, Teseo
no te pierdas
en los laberintos
de la muerte
anda suelto
el ovillo de mi amor
atrápalo, Teseo
vuelve a mí
soy tu tierra
tu luna
tu destino.
Clava en mí tus raíces.


***
Mi laberinto es circular...

Mi laberinto es circular
voy cavando en el aire
con los ojos clavados
en la muerte
que me bebe
y me bebe
en cada vuelta.


***
Muero de a poco, amor...

Muero de a poco, amor
no es la muerte sorpresa
que deseaba
la que libera
y lanza
es la otra
la lenta
la que corta en pedazos
da estocadas
y de perfil se escurre.


*** 
No pienses en mañana...

No pienses en mañana
ni me hagas promesas
ni tú serás el mismo
ni yo estaré presente.
Vivamos juntos la cima de este amor
sin engaños
sin miedo
transparentes.


***
No preciso conceptos...

No preciso conceptos.
No más divagaciones
ni teólogos discursos
que anestesien mi herida.
Tus palabras preciso,
la imagen de tu rostro
entre las sábanas,
tu último estertor
en mis oídos.


*** 
No puede

No puede conmigo
la tristeza
la arrastro hacia la vida
y se evapora.


***
Nuestro amor

Es simple nuestro amor
sin estallidos
como una de esas casas
con helechos
y alguna que otra rana
intempestiva.


*** 
Otoño

Has entrado al otoño
me dijiste
y me sentí temblar
hoja encendida
que se aferra a su tallo
que se obstina
que es párpado amarillo
y luz de vela
danza de vida
y muerte
claridad suspendida
en el eterno instante
del presente.


***
Pequeña muerte

Fue una pequeña muerte
tu partida.
Una muerte pequeña que me crece
cuando imagino
a veces que estás cerca
y me obstino en dar vueltas
por las calles
y regreso a mi casa
con la lluvia
cayendo
y me asalta tu voz
en la noche
sin horas.


 ***
Poema

¿Qué fue de ese poema
que no pude atrapar
el que pasó rengueando
frente a mí
con las alitas rotas?


 ***
Por las noches...

Por las noches
en sueños
más de un amigo muerto
resucita
al despertar
me pregunto
si ellos también
me han soñado.


 ***
Qué lástima

Qué lástima que duermas
y se interrumpa el diálogo
y no sientas mi beso
en tus ojos cerrados.

Qué lástima tu infancia
así truncada,
ese tiempo sin tiempo
a medio abrir
por el que ya empezaba
a vislumbrarte.

Mañana todo habrá cambiado:
otra vez hablándonos
de lejos
desde nuestras esquivas
soledades.

Qué lástima
los signos de mi amor,
mis apretados círculos
de miedo
que no sé si entendiste.


***
Querencias
                         A Juan Gelman

Porque aprendí a quererme
puedo sangrar
con tus heridas.


***
Quiero entrar a la muerte...

Quiero entrar a la muerte
con los ojos abiertos
abiertos los oídos
sin máscaras
sin miedo
sabiendo y no sabiendo
enfrentarme serena
a otras voces
a otros aires
a otros cauces
olvidar mis recuerdos
desprenderme
nacer de nuevo
intacta.


***
Quiero ser todo en el amor...

Quiero ser todo en el amor
el amante
la amada
el vértigo
la brisa
el agua que refleja
y esa nube blanca
vaporosa
indecisa
que nos cubre un instante.


***
Realidad

En este aposento
que soy yo
mi realidad
(la cotidiana
... realidad
(la cotidiana)
es un jadeo apenas
que se extingue.


***
Rito incumplido 

   A mi madre

Dicen que la muerte es solitaria
que nos morimos solos
aunque estemos rodeados de aquellos que nos aman
pero tú me llamaste
y yo no estuve:
no te cerré los ojos
no te besé la frente
no te ayudé a pasar
al otro lado
estuve lejos
lejos de ti que me alumbraste
me nutriste
educaste mis alas.
No cumplí con el rito
estuve lejos
lejos
y ese es el sollozo que me arrebata en olas
en cúpulas
en grutas
y no puede salir
y me persigue en sueños
y me ahoga.
Perdóname/libérame
necesito aullar
batir tambores
un golpe en la cerviz
un estallido
para arrancar de cuajo este sollozo
y no invocarte más
en desolados
versos.


*** 
Saudade

Quisiera creer
que te veré otra vez
que nuestro amor
florecerá de nuevo
quizá seas un átomo de luz
quizá apenas existan tus cenizas
quizá vuelvas
y yo seré cenizas
un átomo de luz
o estaré lejana.
No volverá a repetirse
nuestro amor.


 ***
Siempre hay un intruso

Una mirada a veces
un gesto entorpecido
una frase
un olor
el beso que al unirnos
nos separa.


***
Solos de nuevo

Solos de nuevo
solos
sin palabras
sin gestos
sin adornos
con un sabor a fruta
en nuestros cuerpos.


*** 
Soy espejo

Brilla el agua
en mi piel
y no la siento
corre a chorros el agua
por mi espalda
no la siento
me froto con la toalla
me pellizco en un brazo
no me siento
comienzo a vestirme
a tropezones
de los rincones brotan
relámpagos de gritos
ojos desorbitados
ratas que corren
dientes
aún no siento nada
me extravío en las calles:
niños con caras sucias
pidiéndome limosna
muchachas prostitutas
que no tienen quince años
todo es llaga en las calles
tanques que se aproximan
bayonetas alzadas
cuerpos que caen
llanto
por fin siento mi brazo
dejé de ser fantasma
me duele
luego existo
vuelvo a mirar la escena:
muchachos que corren
desangrados
mujeres con pánico
en el rostro
esta vez duele menos
me pellizco de nuevo y ya no siento nada
simplemente reflejo
lo que pasa a mi lado
los tanques
no son tanques
ni los gritos
son gritos
soy un espejo plano
en que nada penetra
mi superficie
es dura
es brillante
es pulida
me convertí en espejo
y estoy descarnada
apenas si conservo
una memoria vaga
del dolor.




 ***
Soy una gaviota...

Soy una gaviota
solitaria
con el ala tronchada
abro un surco en la arena.


***
También me gusta el amor...

También me gusta el amor
al que le cierran la puerta
el que entra por la ventana
volando sobre una cuerda.


*** 
Tiempo de amor

Sólo cuando me amas
se me cae esta máscara pulida
y mi sonrisa es mía
y la luna la luna
y estos mismos árboles
de ahora
este cielo
esta luz
presencias que se abren
hasta el vértigo
y acaban de nacer
y son eternos
y tus ojos también
nacen con ellos
tu mirada
tus labios que al nombrarme
me descubren.
Sólo cuando te amo
sé que no acabo en mí
que es tránsito la vida
y que la muerte es tránsito
y el tiempo un carbúnculo encendido
sin ayeres gastados
sin futuro.


***
Tu muerte

Tu muerte te congela
estás inmóvil
mi vida en cambio
fluye
y me acerca veloz
hacia el encuentro.


 ***
Vuelo interrumpido

Soñé que era un ala
desperté
con el tirón
de mis raíces. 


***
Yo sin ti

Yo sin ti
pero contigo
llevando a cuestas
tu muerte.
Mi soledad y la tuya
que ya han cerrado
su escape. 


*****



Claribel Alegría
(1924/05/12 - 2018/01/25)

Escritora nicaragüense-salvadoreña
Nació el 12 de mayo de 1924 en Estelí, Nicaragua.

Hija de Ana María Vides, salvadoreña (vivió en este país desde los nueve meses), y de Daniel Alegría, médico nicaragüense.

Se crio en Santa Ana, El Salvador. En 1943, se trasladó a los Estados Unidos y en 1948 se graduó en Filosofía y Letras por la Universidad George Washington.

Reconocida como una de las voces más prominentes de la poesía latinoamericana, estuvo relacionada con la llamada Generación Comprometida.

Mantuvo una estrecha relación con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que derrocó a Anastasio Somoza Debayle en 1979. Alegría regresó a Nicaragua en 1985 para ayudar en la reconstrucción del país.

Fue Vasconcelos quien prologó su primera publicación Anillo de silencio en 1948, cuando Claribel aún estudiaba en la Universidad George Washington. La selección poética de la obra fue realizada por su mentor Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura.

Claribel Alegría mantuvo vigente en las letras hispanoamericanas el legado de la vanguardia salvadoreña de los años 30: Salarrué, Alberto Guerra y Claudia Lars.

Entre sus obras más conocidas están Cenizas del Izalco, Luisa en el país de la realidad, La mujer del Río Sumpul y Umbrales es en Clave.
Entre otros reconocimientos, fue galardonada con el Premio Iberoamericano de Poesía Reina Sofía.
Contrajo matrimonio con el diplomático estadounidense Darwin J. Flakoll, con el que tuvo cuatro hijos y con el que residió en México, Santiago de Chile, Buenos Aires, Montevideo, París, Palma de Mallorca y Nicaragua.
Claribel Alegría falleció el 25 de enero de 2018, en Managua, Nicaragua.

Nota: Información tomada de diversos sitios en la web

jueves, 2 de abril de 2020

Una Corona sin trono




Una Corona sin trono

Se hizo con el poder
Sin ejército en respaldo
Y se dispuso a joder
Dejando un terrible saldo
Allí estaban celebrando
El nuevo año de la rata
Pocos se habían percatado
De esa corona que mata
Fue tomando territorios
Y cobrando muchas vidas
Así transformó en mortuorios
Pueblos, ciudades y villas
Su presencia sigilosa
Costó un poco detectar
Sólo se sabía una cosa
Tenía el poder de matar

Muchos lo subestimaron
-Está muy lejos de aquí-
otros tantos lo ignoraron
Eso no me afecta a mí
Yo soy joven, estoy sano
Y vivo en un buen lugar
Esa gripe misteriosa
A mí no me va a matar
Si es que por alguna cosa
Me llegase a contagiar

Para el buen observador
Su misión era muy clara
Entregarle al portador
Su identidad cara a cara
De pronto hablaron los datos,
Mas allá de las fronteras.
Morirán hasta los gatos,
Si los dejaban por fuera.
Y aun conociendo esto
Tardaron en las medidas
Lo que hizo por supuesto
Que se perdieran más vidas
Fue terrible el escuchar:
"Este ha dado positivo"
Y ya no queda un lugar
Para que sea atendido

Algo tenía que saber
El gigante poderoso
Que no lo dio a conocer
Actuando muy sigiloso
Sin que con ello evitara
El efecto desastroso
Que luego se evidenciara
En las calles del coloso

Ya existen muchas teorías
De esa terrible presencia
Que si lo sembró la CIA
O que fue otra inteligencia
Con nueva tecnología
De una rama de la ciencia
Que llaman Virología

La cuarentena se impuso
en casi todo el planeta,
para lo cual se dispuso
De mensajes hasta de Greta
Prohibieron los abrazos
Lo besos y las caricias
Y quienes estaban de paso
Sufrieron la pesadilla
De tener que regresar
Ocultos con mascarilla

Lo cierto y es evidente
Que no actuaron oportuno
Dejando todo a la suerte
Y las creencias de alguno
Un tiempo que era valioso
Para tomar decisiones
Prefirieron continuar
Con fiestas y reuniones
Que la gente se apiñara
En aeropuertos y vagones
Para que así el cara a cara
Produjera más infecciones

Sin embargo y pese a todo
Se han obtenido cosas buenas
se ha logrado de algún modo
Ventajas de la cuarentena
Hay familias en sus casas
Que han podido reencontrarse
Hay ciudades con sus cielos
Que han vuelto a despejarse
aunque muchos hoy nos digan
Que el virus vino a quedarse
No podemos despreciar
Que hay cosas para alegrarse.

Nélida Medina R


(Una colaboración recibida para compartir en nuestras redes)


viernes, 27 de marzo de 2020

Santiago en 100 palabras





Santiago en 100 palabras
Los mejores 100 cuentos de la decimoctava versión del concurso
(Selección personal)



Peligro de derrumbe

Se cierra el puente de los candados hasta nuevo aviso, se solicita a los amantes cumplir sus promesas, puesto que el pobre puente ya no puede más con el peso de tantas desilusiones.

(Catalina González Soto, 22 años, Ñuñoa)

***

Los venezú

Aunque me queda un poco más lejos, me gusta ir al almacén en que atienden los venezolanos. Y es que ese “¡Feliz noche!” no tiene precio.

(Melanie Aldunce Jeanmaire, 26 años, Cerrillos)

***

Puntaje nacional

Abre y es la Dani, toda machucada. Está perdiendo la guagua. La sube al camión y parten al San Juan de Dios. Allí la deja con la mami y Manolito, que no se puede quedar solo. Son las cuatro y media de la mañana, ya no durmió. Parte a la casa a cargar los doce sacos, luego a La Vega. Allí los descarga con don Bartolo, que le ofrece un tecito y una marraqueta, se seca las lágrimas de pena y sueño y le pregunta si acaso tiene un lápiz mina, que tiene que ir a dar la PSU.

(Cristián Irribarra López, 24 años, Santiago)

***

Mi tío

Mi tío camina como si el pasado le doliera, literalmente: un día le duelen los gritos de mi abuela en una pierna. Los martes le duele la dictadura en las manos, dice que es porque le pusieron corriente. Los viernes le duelen los ojos, por el perro que se murió el año pasado. Los sábados le duele el corazón, por todas las veces que mi abuelo le pegó curado. A veces pienso que si el alma fuera un órgano, también le dolería. Los domingos, eso sí, amanece sano: dice que nada malo le ha pasado un domingo.

(Rayen Bravo Vergara, 25 años, Curicó)

***

Perdona nuestros pecados

Mi mamá mira la tele. Una escena de dos mujeres besándose aparece de pronto. No piensa ni un segundo y dice con odio: “Qué asco”. Me mira esperando que le diga algo, que repita la frase o que la apruebe. Yo solo pienso en que necesito un clóset más grande.

(Valentina Godoy López, 22 años, Melipilla)

***

WiFi

Nuestra gata se llama WiFi, porque se la robamos a los vecinos. No era nuestra intención, pero ella entraba… despacito… por la ventana de la cocina -le llamábamos la gata Fonsi. La encontrábamos en el sillón, sobre la tabla de planchar, tomando agua en el lavamanos. La devolvimos muchas veces a su casa. Después la empezamos a querer. Comía, se iba… y volvía. Definitivamente se cambió de domicilio. Una mañana sentimos que los vecinos se estaban mudando. Cerramos puertas y ventanas y esperamos en silencio con la WiFi abrazada. Se fueron y la dejaron, respetaron su corazón.

(Luis Alberto Tamayo, 58 años, Peñalolén)

***

La abuelita

Cada vez que voy a ver a mi abuelita, me doy cuenta de que está más chiquitica. La última vez la encontré en el jardín jugando entre las flores; medía cinco centímetros, usaba una corona y le habían salido alitas.

(Trinidad Bórquez López, 22 años, Santiago)

***

Cena familiar santiaguina

Y la cámara lenta se encendió igual que el otro día. Vi venir hacia mí el brillo de la copa, cómo el burdeo del vino teñía el piso, los pedazos de vidrio recién esquivados por toda la cocina, mi madre paralizada con sus ojos de lechuza, el olor del microondas calentando las lentejas y el sonido de la cancioncita de las noticias. Menos mal me puse el pijama y no se ensució el uniforme, pensé. Papá, mejora tu puntería.

(Paula Oyarce Vásquez, 22 años, Puente Alto)

***

Historia de Instagram

Caché que mi polola se estaba saltando mis historias de Instagram. La verdad, hubiese preferido una infidelidad.

(Alex Trincado Salvo, 17 años, Puente Alto)

***

Ropa nueva

En el primer acto, la mamá saca toda la ropa “de hombre” del clóset de la Fabi. En el segundo acto, la mamá regala toda esa ropa y le dice a la Fabi que se vaya a comprar ropa de señorita. En el tercer acto, Fabi va de compras. Elige un polerón, un jockey, suspensores y camisa. En el cuarto acto, la mamá mira la ropa nueva y se enoja con la Fabi. En el quinto acto, la Fabi desaparece. Y del clóset sale Fabián, con una etiqueta gigante y olor a nuevo, igual que su ropa.

(Javiera Mora Gómez, 26 años, Las Condes)

*** 

La peor tarea

Un día tenía que hacer una tarea y la terminé. Al otro día la fui a buscar y no estaba mi cuaderno: descubrí que mi perro se la había comido. Al día siguiente mi perro murió. Creo que mi tarea estaba mala.

(Thiago Acosta, 13 años, La Granja)

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En su ausencia

Todas las mañanas, Joaquín revisa en internet la portada de La segunda del 7 de mayo del 2008. Extraña a sus dos amigos, el Lucho y el Tito. Dicen que el Tito se fue a Argentina, pero Joaquín sabe que es mentira, que el Tito es un viajero en el tiempo. Lo único que Joaquín no sabe es cuánto le tomará llegar al 2008; por eso, cada mañana abre la portada del 7 de mayo, a ver si cambió. A ver si de una vez por todas deja de decir: “Motociclista ebrio se revienta los sesos contra dependencias del Mineduc”

(Diego Becerra Quispe, 25 años, Providencia)

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La guerra de Troya
(Premio al talento joven)

Desde lo alto del muro de Troya, Paris se toma una selfie mostrando sus calugas y sus imponentes brazos. Helena lo mira de reojo sin entender qué pasa por la mente del hombre que ella ama. Pero el troyano egocéntrico, sin miedo, sube la foto a Instagram. #Helenaesmía #chaoMenelao #fuerzaHéctor #eltalonesladebilidad. Príamo, su padre, furioso, lanza el smartphone muro abajo. Héctor tropieza con el celular, Aquiles lo mata y la foto alcanza mil likes.

(Fernanda Norambuena Troncoso, 17 años, Pedro Aguirre Cerda)

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Sin título

Claudio lee a Donoso, a Bolaño y a Zambra en la plataforma digital de la Biblioteca Nacional. No tiene dinero para comprar libros. Quisiera ser tan famoso en Chile como lo era en su país, pero reconoce que ahora se conformaría con ser profe de Literatura en alguna escuela pequeña. Sus títulos de magíster y doctorado sin apostillar y sus cinco premios literarios siguen en la maleta, mientras lava platos en el restaurante chino de Bellas Artes y espera día a día a que hoy si le aprueben la visa. Quizás escriba una novela. Aún no tiene título.

(Mireya Tabuas Rodríguez, 54 años, Providencia)

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Santiago no es grande para todos

Miles de lugares para vernos, cientos para conversar. Veinte comunas para andar de la mano, aunque después de todo lo que hemos visto en las noticias, quedaron como en quince. Ocho parques para poder abrazarnos, pero podrían ser hasta doce si aguantamos que nos miren con aversión. Cinco discotecas para bailar apretado, las casas de nuestros cuatro amigos para besarnos, Tu casa vacía para amarnos, la mía llena para fingir ser amigas.

(María Francisca Vilches Arellano, 23 años, La Cisterna)





En el año 2001, en Santiago de Chile, Fundación Plagio, Escondida | BHP y Metro de Santiago se aliaron para dar vida a un concurso que invitara a escribir sobre la ciudad en un máximo de 100 palabras y cuyos cuentos ganadores fueran expuestos en el espacio público. La idea era vincular literatura y ciudadanía a través de un proyecto participativo que, además de estimular a escribir a un público amplio, lograra insertar pausas literarias en el recorrido diario de los transeúntes. Así, sin imaginar el impacto que tendría esta idea, dieron inicio a la primera versión de “Santiago en 100 Palabras”.
En un principio, la convocatoria se difundió pegando afiches por la ciudad y a través del boca a boca. Los cuentos se imprimían y depositaban en buzones instalados en estaciones del Metro. El día del cierre, y para sorpresa de los organizadores, se formaron largas filas de personas esperando dejar sus relatos y los buzones se desbordaban de sobres de papel. En esa edición se recibieron 2.691 cuentos. ¡Y se trataba de muy buenos cuentos! El concurso había abierto un espacio de expresión que no existía hasta la fecha y del cual la ciudadanía se apropió rápidamente. Desde entonces, “Santiago en 100 Palabras” no ha dejado de transformarse y crecer. Los sobres de papel dieron paso a un sistema de participación online; comenzó a publicarse un libro de bolsillo con los 100 mejores cuentos de cada edición; surgieron los premios al Talento Infantil, Talento Joven, Talento Mayor y Talento Breve; se crearon instancias de votación popular como el Premio del Público; se ofrecieron talleres gratuitos de microcuento; y comenzaron a organizarse versiones del concurso en otras ciudades del país y el mundo. Hoy, “Santiago en 100 Palabras” recibe más de 50.000 cuentos en cada versión y se ha convertido en el concurso literario más masivo de Chile.
Durante todos estos años el proyecto ha ido creciendo gracias a la alianza de sus tres socios fundadores, cuyos objetivos han convergido de manera armónica. A través del concurso, Escondida | BHP, Metro y Fundación Plagio han podido consolidar su compromiso con el fomento de actividades culturales y de la participación ciudadana, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de miles de personas.
“Santiago en 100 Palabras” se ha convertido en un hito para los habitantes de esta ciudad. Los miles de relatos que participan todos los años son prueba de ello. Detrás del ejercicio de escribir esos cuentos, no sólo está la inquietud de obtener un premio, sino también las ganas de ser parte de una iniciativa que invita a reflexionar creativamente sobre el lugar que habitamos y que, año a año, incentiva a más chilenos a través de una invitación simple e inspiradora: escribir un cuento en un máximo de 100 palabras.