lunes, 1 de diciembre de 2025

Ardid, antología poética / Teresa Calderón

 


Ardid, antología poética

Reseña

 

Leer a Teresa Calderón es entrar en un territorio donde la memoria respira con voz propia. Desde Causas perdidas hasta Eros, su obra traza una biografía emocional del país y de la mujer que escribe, siempre atenta a los gestos mínimos, a las fisuras, a la risa que a veces salva y al silencio que siempre revela.

Heredera de una tradición literaria que la marcó desde la infancia, Teresa ha sabido construir un lenguaje que es suyo, diáfano, directo, lleno de humanidad. En Género femenino revisita la identidad con extrema franqueza; en Imágenes rotas recoge los fragmentos de él y de ella y les devuelve un sentido propio; en Aplausos para la memoria convoca escenas que parecen domésticas, pero persisten como una luz intermitente. Elefante y Eslabones prolongan esa mirada, un modo de estar en el mundo que no impone, sino que se abre, invitando al lector a reconocer lo que también le pertenece. El poeta, la muerte y otras maravillas recuerda que en ella conviven la ironía, la gravedad, la frescura y la herida. Y Eros, su entrega más reciente, vuelve al amor desde la madurez, una voz que ya no pide permiso para sentir.

Esta antología reúne cuatro décadas de un trabajo persistente, honesto y perdurable. No es un mero compendio, es una mirada hacia la evolución de una poeta que ha escrito siempre desde el cuerpo y la conciencia, desde la experiencia y la observación aguda, sin abandonar nunca esa mezcla de humor, ternura y filo que la distingue.

La poesía de Teresa Calderón no necesita gestos mayores, no depende de artificios, se acerca a lo real con una naturalidad que desarma. la fuerza está justamente en lo directo y lo preciso, en cómo nombra las cosas sin rodeos y aun así logra profundidad. Es un modo de escribir que confía en la claridad y en la experiencia, más que en la espectacularidad. Sus versos nos permiten mirar de frente aquello que a veces pasamos por alto, y en esa simpleza aparece el reconocimiento. No adoctrina ni consuela, simplemente conversa. Y en esa conversación la vida —sus dudas, sus ironías, sus lealtades— encuentra un lugar preciso, dicho con la honestidad que ha sido siempre su sello.

                                                                                    Georgina Ramírez












ESCRITURA
 
Escribo menos de lo que veo
y veo bastante menos
de lo que hay.
Sin embargo, sería suficiente
tomar un haz de palabras
y salir a errar
por la página en blanco
sin perder de vista
que el mundo es largo
pero nunca el único.


ARDID
 
Acaso el juego consista
en mostrar todas las cartas
y ocultar sólo el dolor
bajo la manga.















DE CIERTAS IMÁGENES Y SEMEJANZAS

 
Hay madres parecidas al silencio
de la misma manera que se parecen al silencio
las mujeres tristes
esas que se confunden fácilmente desde lejos
con una antigua fotografía
o más bien con un lienzo desvelado
que espanta la noche en habitaciones frías
y persigue fantasmas por corredores desnudos
hasta el único jardín
el de la infancia
donde en nombre de los sueños
conjuran hijos que nunca
aprendieron las reglas
o dejaron de jugar antes que ellas.
 
Me imagino que su tristeza les viene
a madres como estas
de vivir constantemente hacia atrás
de su claridad cuando observan
que todo lo que saben no tiene ninguna importancia.
 
Y ahí se quedan
como pidiendo perdón
porque los años solamente traen años.
















Abrían sus fauces los camiones de la tarde.
Todo se lo tragaban.
La lozanía de la fruta
participaba del misterio y de la muerte.
 
Convincente la escoba barriendo la piel
los huesos tatuados por el pavimento
y tendones estallando y cartílagos sangrientos
y briznas de pasto y ramas secas
recolectadas en la caída.
 
El más grande de los desperdicios
mi pobre basura biodegradable
entrando en la ambulancia.





 








BOLSAS Y BASURAS

 
     Desde hace años, vago por los sueños cada noche interminable, arrastrando bolsas negras de basura llenas con mis objetos queridos. Son enormes los sacos. El peso me impide casi todo movimiento. En el esfuerzo de tirarlas por senderos y quebradas de oniria, amanezco agotada.
     Noches más tarde, las bolsas empiezan a romperse. Como un reguero me sigue el contenido que me desvivo protegiendo. Son migas de pan para encontrar el camino de regreso a la vigilia. Que nada se pierda. Que nadie se pierda.
     Intento recoger cada recuerdo, cada gesto tatuado en la memoria. La antología con los besos que nunca me dieron, las cartas de los amigos muertos, el sonido del mar que guardé en la caracola de mi infancia, un ramo de amores disecados, mis dados marcados, el olor de un bosque húmedo y sombrío, el tenue sol de invierno, mi corona de días benditos, el cofre de secretos que se llevó a su tumba la abuela y el enigma de la vida y la muerte.
     Sin embargo, la bolsa se abre en otro lado y cuando logro cerrarla, vuelve a abrirse en otra parte. Y así continúo perdiendo mis tesoros, mientras intento avanzar.
     Pero eso fue hace muchos años. Otras vidas. Otros sueños.
     Ahora arrastro maletas con ruedas.














EXPLICO ALGUNAS COSAS


Entre poetas no nos vendamos pailas de cobre.
El poeta nace
          nace desencantado
          vociferando a mares
          o haciendo mutis por el foro
hasta que el médico lo recibe
con el primer bofetón.
Si el poeta golpeara primero
golpearía
seguro
dos veces.















Un hombre va de caza
es decir de cacería
es decir de carnicería.
A eso lo llama safari.



Un elefante entra corriendo a una aldehuela de Kenya.
Las calles son estrechas y las casas frágiles.
Un cuerpo de elefante es torpe y es pesado.
La carrera de elefante arrasa con las casas y las cosas.
 
A eso el hombre lo llama barbarie devastación
lo llama violencia agresión de bestia lo llama.
No lo llama dolor de animal herido.
No lo llama horror de animal desamparado.
No lo llama animal perdido tras la manada. 















Cuarta Estación: Encuentro con mi madre
 
En la bóveda acuosa
se buscaban las mitades
de mi información genética.
 
Un óvulo pequeño
rendido al apremio del espermio
esperaba la noche más oscura
el silencio que precede al milagro.
 
Fecundada la célula se abrió como una flor
y empecé a volverme pelo uñas piel
sensaciones y pestañas.
 
Una masa flotante
se mordía el pulgar en las noches de insomnio
acercándose a la apariencia humana.
 
¿Qué ráfaga de miedo me atravesó el cerebro
cuando empezó la expulsión del paraíso?
 
¿Quién me dio el aliento para iniciar la travesía
desde el túnel abierto
entre las piernas sangrantes de mi madre?
 
¿Cómo me hice gelatina y sustancia
gemido entre este mundo y el otro?
 
Desnuda y llorando dónde vine a parar
con la piel amoratada la soga al cuello
y esta marca oscura sobre la frente.
 
Desnuda y llorando
mi primera madrugada los ojos ciegos
el faro y una luna abierta en el cielo.
 
Regresaré como esa flor
que se deshace bajo tierra
a la ciudad que me obligó a partir
desnuda y llorando dando tumbos
alargada en raíces para volver a nacer.















Te invito a entrar
sincronizo los relojes
un par de siglos
al revés y al derecho.
 
Cuando aceptes
            sé que lo harás
            conozco tus secretos
no podrás salir
nadie sale vivo de mi sueño.



No juegues con fuego
me dijeron
pero yo jugué con el sol
y quedó nada de mí
excepto estas palabras.



Tú serás el plato que deseo
adobado y agridulce.
Te cocinaré a fuego lento
como hacemos las brujas.
 
Después de saborearte
lameré tus huesos
uno a uno
quedarán limpios
para hilar mis collares
y mi escudo de guerrera.






BIOGRAFÍA LITERARIA:

Teresa Calderón nació en La Serena el 30 de marzo de 1955. Se tituló como profesora de Castellano en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 1981, donde también realizó estudios de Licenciatura en Estética. Poeta, cuentista y novelista, dirige talleres de creación literaria desde los años 80 hasta la actualidad. Ha dictado clases en Universidad Católica, Universidad de Chile, Andrés Bello, Miguel de Cervantes, ARCOS y UNIACC. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, sueco, italiano, alemán y portugués, y ha sido compilada en más de 30 antologías.
Entre sus publicaciones de poesía destacan: Causas perdidas (1984); Género femenino (1989); Imágenes rotas (1995); Aplausos para la memoria (1999); El poeta, la muerte y otras maravillas (1992); Obra Poética (2003); Elefante (2008); Eslabones (2020) y Eros (poemas de amor y otros lugares comunes) (2023).
Participó en coautoría en las antologías Veinticinco años de poesía chilena: 1970-1995, (Ed. Fondo de Cultura Económica, 1996). Antología de poesía chilena 1: Generación de los 60 o La dolorosa diáspora, (Ed. Catalonia 2021). Antología de poesía chilena 2, Generación NN o la voz de los 80 y Antología de poesía chilena 3: Generación post 87, (Ed. Catalonia, 2018).
De su obra narrativa destacan: Vida de perras (cuentos autobiográficos); Amiga Mía (novela) y Mi amor por ti (novela). En novela infantil: Aventuras de Súper Inti y Analfabruja (2000); El tesoro de la bruma (2002); Esa mañana llovía a cántaros azules (2002); Súper Inti y el misterio del espejo (2002); Súper Inti y Serena atrapados en un portal (2012) y El tesoro de la bruma (2022).
Las memorias de Alfonso Calderón: El miedo de olvidar se publica en Ed. Catalonia (2022). Toque de queda, poemario escrito en septiembre de 1973 se publica en Ed. Catalonia (2023).
Por su obra literaria ha obtenido, entre otros, los siguientes premios: Primer Premio Concurso de Poesía El Mercurio (1988); Primer Lugar Concurso Poesía Ministerio de Educación (1989); Premio Pablo Neruda (1992). Recibió la Condecoración Ricardo Palma en Lima (2000) en la Universidad del mismo nombre, junto a seis poetas latinoamericanos de destacada trayectoria. En el año 2007 recibió el Premio Elena Caffarena otorgado por SERNAM a la escritora-artista destacada del año; Premio Altazor por Elefante (2009); Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura (2004); mejor novela editada: Amiga Mía. Ha sido invitada a Congresos Literarios y Ferias del libro en Chile, Argentina, España, Suecia, México, Estados Unidos, Colombia, Uruguay, Perú, Bolivia, Ecuador, Cuba y Alemania.
El año 2007 se publicaron en Ed. Santillana las adaptaciones para niños que realizó de las obras: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, La Araucana y La Odisea.
El año 1987 su poema Mujeres del mundo; uníos fue musicalizado por el cantautor de la Nueva Canción Chilena Payo Grondona y en 2024 por la Banda Tornatrás. (YouTube y Spotify)
En 2025 aparece el disco Eros con 5 poemas de Teresa Calderón y 5 poemas de Carlos Smiths musicalizados por el mismo músico Carlos SmithS.
De pronta aparición nuevos poemas musicalizados por Haikú Banda.

PREMIOS OBTENIDOS:

- Primer Premio Concurso de Poesía El Mercurio 1988 por Celos que matan, pero no tanto.
- Primer Lugar Concurso Ministerio de Educación 1989.
- Premio Pablo Neruda 1992.
- Premio Medalla de La Serena 2002, por aporte a la Educación y a la Cultura de Chile.
- Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2004, mejor novela editada: Amiga Mía,
Editorial Alfaguara, 2004
- En el año 2006 fue nombrada Escritora en Residencia en la Universidad Católica de Chile.
- En el año 2007 recibió el Premio Elena Caffarena otorgado por Sernam a la escritora-artista destacada del año.
- Nominada, con la novela Mi amor por ti, al Premio Rómulo Gallegos 2007 junto a 14 escritores chilenos y 228 iberoamericanos.
- Por su libro Elefante obtuvo el Premio Altazor 2009.
- Por su libro Eslabones (2020) obtuvo el Premio del Círculo de Críticos de Arte al mejor libro de poesía.
Es nombrada en Madrid a partir de 2023 de manera vitalicia “Miembro de la Real Academia de las Buenas Letras”.