viernes, 18 de marzo de 2011

Luciana Martín / Argentina


Luciana Martín, escribe básicamente poesía, pero también algunos cuentos y relatos, varios de los cuales ha publicado en diversas antologías y con muchos de ellos ha participado de festivales y certámenes. Es argentina, y vive en Hurlingham, prov. de Buenos Aires, Argentina, donde enseña en escuelas tratando de sembrar amor por la literatura. Correo electrónico: latecnicadelospajaros@yahoo.com.ar


En mi noche de descuido

Seguir a Laura por aquel pasillo había sido un error. La música amarilla salía por las orejas de los hombres dibujados en cada carozo de durazno de la mesa. Había un avance y un retroceso de espejos viscerales que anunciaban la llegada del primer plagio del hombre.

Pero Laura tenía esa risa y esa forma de pedir palabras, que seguirla y encandilarme con su pelo eran una sola cosa. Por otra parte, los coros de elefantes infantiles ya se habían enamorado de ella, incluso mucho antes de mi beso y mi descuido. Y ahora miraban de fondo mi mano en su cintura.

Aún así me dejaba llevar por el gesto de las arañas en el techo. Y porque ya había tenido tanto de angustia elemental que su sonrisa diciéndome “es la puerta” era un gusto natural con que mi vocación de suspiro en la cornisa encontraba la forma del descanso y de la siembra.

Y para entonces sus labios en los míos, y alucinada sensación en la garganta. Su boca en mi cuello, en mi mano, en mi sexo, y la sabia decisión a la puerta del estómago. La humanidad de cada uno de sus gestos rechinaba en mis pupilas, y me hacía más mujer y más ambigua.

Cuando sus piernas se abrieron y los espejos de colores comenzaron a bajar hasta mi hombro, sentí la noche del erizo en mis rodillas, y un súbito espejismo de destino pasó volando por la ventana, que Laura cerró para que volviera a mirarla.


Tiene formas enormes

Tiene formas enormes. No es que manopiernaoreja, pero mira. Entonces en el aire los colores beben lluvia y hay un orden perfecto en cada oído recostado entre la hierba. Porque es mi piel la que tirita alevosía, emblandece el paladar y se hace cóncava esperando el tacto suyo. Es mi piel y la cornisa de mi cuerpo lo que aspira a su mirada.
Tiene formas enormes porque el mundo de sus ojos reflejados en los míos da sabor a centro eterno de placer y heroica noche, cuando ella entre mis brazos, cuando yo ya en sus axilas. Ella ha sabido conocerme y darme cuerpo. Ella ha hecho de mis días lo que hace que los hombres sigan fuertes y viviendo. Me trazó un relato. Me ha imantado a la memoria de otras voces que me hacen. Me dio nombres y sonidos en el juego identitario que tuvo como obsequio. Me hizo conocer el hielo, el sol y el centro amarillo de los ruidos de la noche.
Tiene formas enormes que hoy apenas casi veo. Hay que sacar el párpado en la arena, el polvo como capa, la imagen que oscurece. Para verla, porque sigue estando erguida en su tierra de colores. Sigue haciendo que haya vida y razones y sonidos. Sigue enorme. Yo atrapada en el barro de la historia, moviendo muy de a poco cada plétora en pantano, donde vivo como puedo sin de ella casi nada. Su rostro allí en la orilla. Su rostro recompensa. Mi mano en su recuerdo. Formas enormes que vuelven todo bello hoy están del otro lado del círculo en que yo, reina recortada, pierde su rincón de cielo.



miércoles, 16 de marzo de 2011

Luis Oroz Rodríguez / España



Luis Oroz, (España-Madrid 1972). Poeta autodidacta nacido en Madrid y residente en Porto Cristo (Mallorca).
Ha sido antologado en los libros; Experimento poético “Educarte 2007”, Antología de Poetas Alaire, “Editorial Alaire 2008”, Poemas en canal “Ediciones tres fronteras 2008”, Universos diversos “Editorial Alaire 2009”.
Ha sido a su vez galardonado en varios certámenes poéticos entre los que destacan: el II certamen de poesía “Poemas sin rostro” 2006, Murcia, Premio Ágora en el VI premio “Francisca Adrover” 2007. Palma de Mallorca, Finalista en los Premios Gerardo Diego, ediciciones 2008 y 2009, o el Premio Nacional de Poesía en el XV certamen Literario San Jorge, Albacete 2010.
Ha sido publicado en diversas revistas literarias a lo largo del territorio Español.



DICEN

Dicen que los recuerdos son semillas
que crecen en la tierra de lo que ya no existe,
que necesitan tiempo, que se hidratan
con la humedad de la melancolía.

Dicen que son tardías, que maduran
con la caricia de otro sol más cálido,
que se agarran al pecho
cuando el cuerpo se tropieza en el hueco de un minuto vacío,
que perfuman al triste
y que nutren al hombre que se muerde las uñas.

Dicen que la memoria
solo espera el sabor que la devuelva
a ese lugar en donde nunca estuvo,
que no puede moverse
cuando sujeta el peso de las cosas que pasan.

Yo sé, como tú sabes, que todo es relativo,
que el argumento cae
como el orgullo que atraviesa el puente de nuestra soledad.

Porque recuerdo el beso de las 7
con la profundidad del que se siente calladamente lejos.

Y son las siete y cinco…
y no te has ido.

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CALLAR LOS OJOS Y ESCUCHAR QUE EXISTES

Callar los ojos y escuchar que existes.
Buscar donde no late el corazón latente de la búsqueda.
Recoger los escombros del deseo
y construir con ellos un recuerdo de arena.
Vivir bajo la vida, concedernos
una tregua de luz.
Dejar que vuelen, elípticas, las palabras prohibidas;
las abejas que vuelcan en tu boca la miel de la memoria.
Hundir cada pregunta en la respuesta
de lo no sucedido
y llevarse a la tumba los bastones de alguna realidad
mientras palpamos el relieve de una noche distinta,
como ciegos
que observan desde el fondo sus secretos.

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HABLANDO SOLO

Te descubres de nuevo hablando solo,

conversando contigo

mientras miran atónitos, los cuerdos.

Ha llegado la hora de enseñarles

que la locura es sólo el pentagrama

donde suena el murmullo de los tristes.

Escuchabas la lluvia...

mojabas tu razón con las preguntas

que, verticales, iban a tu encuentro.

Extendías los brazos

para tocar la esencia de la nada.

En ese sinsentido se agudiza

el único sentido de estar vivo.

El instante es un perro

que ladra su tristeza si le ignoras.

Por eso hablamos solos,

a veces con la voz en el exilio,

con todo el alfabeto que nos queda

escrito en un renglón de la mirada.

Jamás tendrá el humano

excusa más cabal para estar loco.

lunes, 14 de marzo de 2011

María Ramírez Delgado / Venezuela


(Los Teques, Venezuela, 1974) Ha publicado en poesía: Navajas sobre la mesa, (bid&co, editor, 2009), Quemaduras (Grupo Editorial Eclepsidra, 2004) y En el barro de Lesbos (2002); y en narrativa: Éramos malos y otros textos agrios (2002), también ha sido publicada: La mujer rota (Letralia Editores, Guadalajara - México, 2008) entre otras antologías. En 1999 se estrenaron en Caracas sus textos teatrales El sabor de las uvas verdes y Punta de Piedras.

El poeta colombiano Juan Manuel Roca al hablar de su poesía ha dicho: “está hecha de feroces desgarraduras, de pálpitos y ensalmos, de una relación de hechos reales y surreales puesta en la balanza de su palabra. Por momentos se adentra en territorios evanescentes, por instantes se cobija con la fijeza de un instante, de un tiempo que sostiene evocaciones pinchadas más que en la rueca del sueño en un cruel alfiletero de mariposas, de alas truncas”.


Sin apelaciones.

A Chantal Sébire*

Enganchados en el borde de la cama se alimentan los sueños de la inexistencia.

Por última vez habrás doblado cuidadosa la cobija que te regaló tu madre, por última vez habrás regado las plantas y sentido el frío de la obediencia, la amargura de las pastillas, la inútil radiación es el camino a la ceguera.

Frente al espejo ya no puedes ver tu propio monstruo atormentado. ¿Alguien puede comprender el incurable sabor de la sangre? El peso de tu rostro es una manzana reventada e hirviente en el aire. Entonces, tus días son indestructibles. ¡Cuánto espanto pueden engendrar!

El consuelo no está, los tribunales escriben pequeñas degeneraciones, incurables sentencias como sonrisas desmembradas se tragan el silencio y cierran las puertas con el miedo.

Esperas quieta y efímera la desfiguración del no. Por eso, esta tarde, sin apelaciones, doblarás la eutanasia, la respiración se hace lenta, la colocarás lentamente sobre la mesa, sola, intocada, cesará al fin el dolor.

De: Navajas sobre la mesa


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Navajas sobre la mesa

Vamos a poner dos navajas sobre la mesa.

Míralas y no permitas que el reflejo se te meta por los ojos, creerían que tienen derecho a enseñar la manera de herirnos o se inmiscuyen en como lacerarnos en el placer.

Cada una tiene dos pastillas en el corazón para devorarlas celosamente con el desayuno y antes de volver a la cama los domingos, edifican la costumbre atroz, desinteresada, de caminar como visiones.

Dos navajas hechas de tierra, olorosas a polen, la hermosura asustada tratando de escapar del cuerpo.

De: Navajas sobre la mesa


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A Carmen Rosa

Tu hombro desnudo
es el universo abierto
la ciencia aplicada al conocimiento de tu piel.
Tu hombro desnudo
pasa a ser caricia
sentido con textura de leche,
entrada abstracta de la luz al vacío
la constelación inexistente
construida a fuerza de pecas y lunares.
Tu hombro es mi repetición
dulce café de la mañana
principio curvo de la vida,
en tu hombro, yo.

De: Quemaduras


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sábado, 12 de marzo de 2011

Natalia Carbajosa / España


Natalia Carbajosa, Correo electrónico:

Página web: http://clubdepoesia.com/nataliacarbajosa/
Nacida en El Puerto de Santa María, Cádiz (1971).
Doctora en Filología Inglesa por la Universidad de Salamanca.
Profesora de Lengua Inglesa en la Universidad Politécnica de Cartagena.
He sido tutora de Literatura Inglesa en la UNED (Centro Asociado de Cartagena) y profesora de Literatura Inglesa en la Universidad de Mayores de Cartagena.

OBRA POÉTICA:
Los puentes sumergidos (Cartagena, Áglaya, 2000).
Pronóstico (Madrid, Torremozas, 2005).
Los reinos y las horas/Himeneo y sus nombres (Murcia, Editora Regional, 2006).
Prosopoemas, plaquette con siete poemas e ilustraciones de Ermes Meloni (Milán, Signum Edizioni d’arte, 2007).
Desde una estrella enana/Biografía elemental (Madrid, Editorial Poesía Eres Tú, 2009).
Inédito: Tu suerte está en Ispahán.


He prologado libros de María Teresa Cervantes, Maricel Mayor Marsán, Jeannine Alcaraz y Jesús Hilario Tundidor. Y he presentado a autores como Vicente Molina Foix, Gustavo Martín Garzo, Juan de Dios García, Luis Alberto de Cuenca y Dionisia García.

En 1995 fui cofundadora de la revista literaria Parásito (Salamanca), que se extinguió en 1998.


TENGO

Tengo dos ojos
tengo dos manos
tengo dos piernas
tengo un sexo
nocturno y de alborada
un techo bajo el frío
un jardín sobre el calor
tengo la luz del invierno del sur
la promesa brumosa del dócil verano
tengo un puerto de mar y he tenido
un pinar un río
una muralla
tengo
una herida intacta
que lamo sin sutura
para que no se pudra ahí debajo
tengo un amor como los de antes
de la guerra o el olvido
tengo sueños que no he vivido
sueños que no viviré
-también yo soy de su misma materia-
y puñados de horas muertas sin preguntas
y de horas multiplicadas
voraces horas-páginas
y páginas de tiempo sin dueño
sin espacio
que hablan la lengua extraña del origen
tengo la infancia otra vez
su pájaro azul revoloteando
en el cuarto de al lado
tengo una ira mansa
una serenidad siempre al acecho
una esperanza por lo que habrá de ser
y los que habrán de ser
aunque aún no exista y no lo sepan
tengo
la acedía de la soledad
y el sabor agridulce de tantos encuentros
cuyo último trago a veces yo misma
arrojé al foso de la ingratitud
tengo siempre que termino la certeza
de encontrarme otra vez en el principio
sólo de ella –la certeza- tengo miedo
no de mi oscura propensión
a escarbar en lo que borbotea
bajo el limo
tengo en mí más amiga que enemiga
desde que arrojé por la ventana
las muletas para almas ortopédicas
-lejana herencia sin fruto- tengo de cuándo en cuándo
el motín de mis obsesiones
las abejas pasajeras
la retina insobornable
de perro abandonado al borde de una calle
la adicción de los confines.
Tengo tanto y no pedí
tanto y no he merecido
que sólo este gozo he de apurar
-este dolorido gozo-
sabiéndome simple inquilina fugaz,
jamás y nunca propietaria de mi vida.

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AMOR

Un hombre y una mujer despiertan en la tregua
de la complicidad. Extraño sienten este
estar a gusto, tan otro el color
de su secular embozo
del de aquella polícroma pasión
inscrita ya del tiempo en el retablo.

Pereza súbita. Un llanto infantil
los acucia. Afuera, la mañana
reanuda su promesa diaria y abre claros
en el punto de fuga de la habitación.

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EN EL PROSCENIO

A veces pienso que el poema me rehúye
hoy mismo cuando
los dioses renacidos
de la última, reciente excavación
me lo exigen a voces desde el graderío
por mi parte
lo imploro llamo a Shakespeare
en mi ayuda Garcilaso
algún romance que de niña
me supe de memoria

entonces pienso que el poema es sólo un rastro
un surco de gaviota
rasgando del cielo
la monotonía y su reflejo en la tarima
sobre la que tiembla mi torpe no-decir
pienso que es hebra suelta
susurro
molinillo arrancado del aire
coreografía imprevista
de ropa tendida en la mañana

tal vez sea consuelo absurdo pero
me tranquiliza entonces
pensarme un actor mudo un rey
sin armiño
un recién nacido puesto al mundo
a su vocación de balbuceo
oh dioses
qué promesa de embeleso
cuando nos olvidan los poemas
cuando aún nos queda todo por decir

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ANTIRRETRATO

Digo padre, madre, hermanas,
y es tanto como decir lo que soy
y lo que no soy.

Digo esposo, hijas, algún día nietos,
y es tanto como decir lo que soy
y lo que no soy.

Digo cuerpo y a veces me reconozco,
a veces no.

Digo mente y me asomo
a un acantilado inmenso
no exento de zozobra
y no siempre habitado por mí.

Digo alma
y, ¿qué habré querido
decir?

Digo ráfaga
y soy.

SELECCIÓN DE POEMAS DEL LIBRO BIOGRAFÍA ELEMENTAL (Editorial Poesía Eres Tú, Madrid, 2009)


jueves, 10 de marzo de 2011

Adriana Tafoya / México


Adriana Tafoya. Poeta y Editora. Ciudad de México.1974. Libros publicados: Animales Seniles (2005), Enroque de flanco indistinto (2006), Sangrías (2008), El matamoscas de Lesbia y otros poemas maliciosos (Ediciones Pasto Verde, 2009, segunda edición Bitácora 2010) y Diálogos con la maldad de un hombre bueno (Editorial Ultramarina Cartonera, España, 2010). Obtuvo el segundo lugar en el Concurso Nacional de Poesía El Laberinto (2004), el primer lugar en el I Slam de poesía organizado por la Alianza Francesa (2007) y el tercer lugar en el Certamen Relámpago Internacional de Poesía Bernardo Ruiz (2008). Fue conferencista en el Festival Internacional de Ajedrez 2006, organizadora de los Miércoles Itinerantes de Poesía (07/08/10) y creadora del Torneo de Poesía Adversario en el cuadriláterO (07/08/09/10). Ha sido incluida en diversas antologías poéticas, entre ellas el Anuario de poesía 2007 (FCE, 2008) y Paisajes Interiores, anuario de poesía 2010 XVIII Encuentro Internacional de mujeres poetas en el país de las Nubes. Es compiladora de 40 Barcos de Guerra, Antología de Poesía (Coedición de 42 Editoriales Independientes, 2009). También ha colaborado en suplementos y revistas de México, Argentina, Nicaragua y España. Es editora de la revista y editorial VersodestierrO, y consejo editorial de Metáfora, hoja de poesía.



La belleza de empollar huevos azules
para desteñir de nuevo el cielo y entinte de mar el sol
Últimas palabras a Mariana
antes de ser destruida por el serrucho de la muerte

Separa el torrente de la cabellera
Mariana querida
y deja te penetre la belleza
(la verdadera)
La que desgarra por cuchillo de mil uñas
rebana músculos y se eleva hasta la mente
La que destroza mitos, la que aplasta deidades
La que destruye historias y falsos versos
en la hermosura de un trueno a la una de la tarde
y más aún, su voluntad el viento
azotando árboles, arrancándole
pájaros a los nidos
entregándolos a su fragilidad, a su inútil muerte:
tronido estrellándose música contra el cielo.

La longeva belleza Mariana
Cómo reconocerla cuando ella alumbra
O apaga los caminos de tu yo
que se destroza hecho trizas como el tiempo
yo embarrado al que pudo ser tu yo
Caracol dejando residuos de lo que pudiste ser:
el negro florecimiento de un cuervo para la inteligencia.

Aún sin saberlo
ella está ahí, desnuda sobre cenizas:
(la belleza) lechón negro en charola de plata
en el sudor frío de la piedra
en un sueño encharcado
en bocacalles y casuchas mojadas
en el chapoteo de los viejos y grandes barcos
destejiéndose rojizo mar
—limo descuajado en agridulces siniestras natas—
Ella estará ahí hecha mar
y en el mar sobre la arena (espuma)
guadaña que regresa
otra una y otra vez
para segar las piernas
de los que en paz caminan
descalzos, humedeciendo deseos
sin querer nada.

Vamos, separa los dedos
abre la mano y digamos
que si la belleza es manzana
y nace para morderse
muérdela, para de ella nutrirte, Mariana
y tener algo más que espíritu
algo más profundo que no el ánima
más interno [donde se realiza el Acto
que te da la esencia]
y no sea simplemente el alma.
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Cadáver con ciruelas sobre un lienzo azul
Al que sabe caminar en el frío.

Vibrante
—vibrante humo hierve
índigo azula en las calderas
balcones con herrajes
entre pasillos paredes desteñidas
mojados pasadizos
por escalerillas y desvanes
vibrante azul
en las grasas crenchas
de esta ciudad.
No piensa
es sólo humo vibrante
hidratando los hermosos harapos de la pobreza
sobre los delicados cuerpos del hambre
azulaba
azulaba
entre el polvillo de los libros
las espadas
metal y sangre, todo Eterno se hace polvo
no hay camino oculto
tenemos hambre
en nuestras bocas
son plegarias los insultos,
los silencios son piedad.

Azuloso vibrátil
el humor que cristaliza
dentro de las casas rotas
donde se amortajan
feroces, los amantes de lo feo
tremendistas los malditos, las amargas.

Con los efectos de la mugre, somos otros
un desgarre de lienzos polvorientos.

Será que sólo vemos hacia abajo, como los muertos
sólo nos es permitido mirar hacia atrás.

Azula
—todo azula en plena descomposición
la miseria, en los labios sabe a centavo
a cobre azul
a pan azul y fría anestesia
medio rostro dormido
para reconocer que somos otros
con los rasgos de la anemia, somos otros
pero hermosos, frágiles (como las naranjas
que azulan sus óxidos) para la inquietante belleza del hambre,
soles muertos del invierno, pulpa de cadáveres
moliéndose
—sobre estos ferrosos techados—

nieve de azulada sal
nieva azulada sal.

martes, 8 de marzo de 2011

Keila Vall Delaville / Venezuela


Keila Vall de la Ville, Nació en Caracas. Ha publicado el libro de cuentos “Ana no duerme” (Monte Ávila Editores 2007), así como ensayos, otros cuentos y poemas en diversas antologías, revistas, y en medios digitales. En 2008 participó en la III Semana de la Nueva Narrativa Urbana y en 2010 obtuvo una mención especial en el VII Concurso Nacional de Cuentos SACVEN y el Concurso Nacional de Cuentos de la Policlínica Metropolitana. Lleva el blog http://fugapermanente.wordpress.com. Es antropóloga, Magíster en Ciencia Política y yoguini.

Reunión

Yo soy sola
pero tengo amigas
que recitan poemas.
Tengo una mordida, me recuerdan.
Yo soy sola, es cierto,
pero ellas dicen cosas como
una más una somos la misma,
mi lucha por no perderme se escribe igual,
no te olvides
de ti
hablemos con un café.

Yo soy sola, tienes razón que soy sola
pero tengo amigas que dicen
de tanto ser mujer a veces quisiera ser hombre para al menos tener razón.
Se me hermanan
al pronunciar palabras como
cansancio
teta
puré
sexo.
Yo soy sola.
Me lo recuerdas
como si eso te diera fuerza cuando olvidas mi nombre.

Recitan poemas, sabes?
hay una que me mira en silencio y asiente,
otra responde adiós se me quema esto hablamos luego,
de tanto cocinar desempolvar postergar quisiera huir me dice,
pero tengo este amor
esta mordida.
Algunas nostalgian y aunque se fueron me dicen queda, quédate.
Una se desconoce,
está abrumada y lo aprovecha para no decir esta soy yo,
se oculta tras la niebla del quehacer.

Estas amigas
a veces no saben cómo dividirse
creen que pueden y sufren por no saber.
Como si un pie pudiese andar por su cuenta mientras el corazón camina otra ruta.
No es posible.
Lo aprenden y me advierten que soy
unasolapieza
y que de cierta misteriosa manera,
somos ellas y yo, la misma.

Así que en mi andar de pie
están todas ellas.
Fueron y serán antes del tiempo.
Higos costura quimioterapia,
in vitro
divorcio abandono falsedad,
disfraz de ángel
hielo
todo lo viven y lo ganan.

Yo soy sola pero menos sola cada vez
porque sé pronunciar palabras como ayúdame
consejo
estoy
per
di
da.
Auxilio.
Sé decir no sé.
Así como me quedé con el amor
así como alguna vez huí de mí y he vuelto
me quedo ahora con ellas también. No las suelto.
Eso que somos se convierte en la cueva que me cobija.
Estamos pintadas, pintamos en las rocas de esa cueva.

Podría seguir contando
como esta periferia se me acompaña,
pero un niño llora y me busca
para que haya vida hago falta,
así que
me
voy.

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Love (abismo)

A veces imagino

la vida sin tí

y es un recuerdo roto.

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Abismo 2

Recuerdo roto

visión-abismo en la piel

vientre girado, náusea

suspiro mutilado

vértigo.

Inhalación guillotina.

Cuando imagino que ya no estás.

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Zodíaco

Hay algo perverso en mí
malditas células malditas
me comen
me dañan
me acaban.
Hay algo perverso
en mí.

Me atraviesa la memoria
me pierde la cabeza
y olvido cómo decir… eso que está allí
no, eso no.
Lo otro.
Teléfono.

No es un signo zodiacal.
Estoy loca o eso creen
quienes vienen y sonríen
y me dicen que todo estará bien.
Yo respondo

que
estoy
muriendo.

A ratos sé.

Dices guanábana
rompes calendarios
hablas del mundo
lees la prensa para mí.

Dices masaje
manicurista.
Fibra.
Otras cosas más.

Eres
la que hice mujer
a fuerza de cafés y mesa redonda
a fuerza de palabras
y mirada incisiva.

Te defendí.
Ahora te dejo
para morir.

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domingo, 6 de marzo de 2011

Charles Olsen / Nueva Zelanda


Charles Olsen (Nelson, Nueva Zelanda. 1969) Poeta, pintor, vídeo creativo, músico.
Hijo de un cura anglicano y una cantante de opera. Se mudó a Inglaterra en 1981 y a España en 2003. Se graduó en Bellas Artes en la Universidad de Middlesex de Londres en 1994. Se mudó a España por su interés en pintores como Velázquez y Goya y para estudiar la guitarra flamenca. Ha expuesto sus obras en Madrid, Barcelona, Oporto, Paris, Wellington, y en la Galería Saatchi de Londres. Su cortometraje ‘La danza de los pinceles’ (2010) fue premiado en el Festival Flamenco de Cortometrajes, Madrid. Ha publicado poemas en Blackmail Press (Issue 28). Su primer colección de poesía "Sr. Citizen" será publicado en marzo 2011 en Madrid.


La Cantina

Detrás de una vela desnuda
una ballena silba una fuente
en la pared.

El hombre gira
hacia la muchedumbre de la cantina,
y se hunde en las sombras del amor.
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Fragmento de un sueño

Me encuentro con una mujer Maori.
Ella es muy grande
y tiene un corazón igual de grande
y la cara redonda
y ve que estoy triste en mi interior
y me da un abrazo
muy grande
como su corazón
y nos separan
y nos miran
y siento mis ojos húmedos
y su ojo se convierte en un arroyo
que crece y crece
hasta que de pronto cae
como una cascada
sobre su mejilla.
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Tango

desplazamiento
lento, angular
con intención, dirección.
el desamor
el desafile de las emociones
lo perdido
bailamos -¡bailamos!
bailamos
hablamos
-¿hablamos? hablamos
con gestos y escritos
con silencio y lágrimas
con sueños y noches
sin sueño
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En Silencio

En silencio el agua
cae por la corteza.

Las hojas brillan
como una lluvia de peces,

y el bosque se convierte
en mar negro.

Así fluyes cuando
nos acercamos.