domingo, 12 de enero de 2025

Recital de poesía Feria del Libro de Viña del Mar






 Recital de poesía Feria del Libro de Viña del Mar

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Recital de poesía internacional en el marco de la 43ª Feria del Libro de Viña del Mar con los poetas:
Teresa Calderón (Chile)
Thomas Harris (Chile) y
Georgina Ramírez (Venezuela)

sábado, 11 de enero de 2025

Alfredo Lemon / Colaboración Poética

 


Confesión en tiempo de lluvia

 

La lluvia moja las ventanas de la casa.

El tiempo agrava la soledad del habitante.

¿Quién enhebra las notas de un violín melancólico

en la noche más fría del invierno?

La lluvia humedece los bordes del alma.

La luna entristece de sombras la tierra.

¿No sería mejor llorar de una vez para siempre?

Cartas que no se enviaron,

paraguas de pie en un rincón,

sombreros ensimismados,

pocillos con borra de café,

un baúl lleno de arrepentimientos y despojos.

El amor no ha llegado todavía.

 

Límites

 

Este es un tiempo que pone a prueba el espíritu de los hombres.

 

Ni fin de la historia ni apocalipsis:

el mundo está en búsqueda.

 

El ser no muere porque pertenece al Todo,

se borran las formas y las cosas,

se cansa nuestro cuerpo respecto a lo demás.

 

Presente continuo, mutación permanente:

apenas resulta cierto el puro devenir.

 

Todo es ahora. Nada es distinto.

Hoy es mañana. Ayer es hoy.

 

Somos gotas rodando río abajo.

Somos siglos, ciclos, fuga:

la realidad es el argumento de una antigua fantasía.

 

Cualquier suceso desborda nuestra previsión.

Sólo cuando pierdas la prudencia

el enemigo atacará antes de hora.

 

Agonía en la cruz                                        

 

Ya no necesito a Judas.

Debo morir y estoy dispuesto.

Los maderos no me pesan.

La conciencia es una paloma en el desierto.

Madre: perdón por haber sido un mal hijo.

Mujer: perdón por no haber sido padre.

Hermano: perdón por no haber sido amigo.

De a poco, el último sol me enceguece.

Vuelvo al Todo.

                           Nunca estaré solo.

 

Danza de amantes

 

Permítame madame

hoy quiero hacerle el amor como los delfines

 

Soberbios juguetean

     se acurrucan

enciman ondulan entrelazan

 

Subrepticios

se toman de repente,

descienden desde el cuello

por la espalda

hasta los pies

 

Hacen burbujas

y sus gozos se elevan como himnos

o pelícanos

 

Ven

levantemos las copas

Brindemos con los alcoholes de Bukowski / Apollinaire

 

Arde todavía la explosión de los delirios

 

Celebremos

la magnífica tensión de los deseos

 

 

ALFREDO LEMON. Nació en Córdoba, Argentina en 1960. Abogado. Ejerció como Profesor de Filosofía ejerció en distintas Universidades de Córdoba y en el Ateneo Filosófico de Nueva Córdoba. Fue docente en la cátedra de Derecho Constitucional en la Universidad Blas Pascal; en la cátedra de Historia de la Cultura en la Universidad Católica de Córdoba y en la cátedra de Teoría de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.

 Obra poética: “Cuerpo amanecido”, (1988); “Humanidad hecha de palabras”, (1993); “Sobre el cristal del papel”, (2004); “23”, (2023)

Libro de ensayos: “El mono metafísico”, (1991). Premio Asociación de Escritores Argentinos

Colabora en medios literarios del país y el extranjero. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, italiano, catalán y francés.

 

jueves, 9 de enero de 2025

Emiro Colina / Colaboración Poética

 


I

 

Te bajaré la luna

Qué frase tan cursi

Por qué no me traes el magma

La profundidad en una caja 

 

II

 

Ave del guiño

sobre altar de monotonías

 

Videncia

de la hendija

 

Atisbo

 

Necesaria Rasgadura

 

III

 

Todo ser geométrico

gestiona la fuga

abandona el hueso

desgaja el muslo

deviene aparición

mudanza

 

IV

 

Mamá, dame de comer

que esta noche hundiré metales

en el confín

Cuando ores mírame

quiero verte orbitando

en la aurora

…no sabrás de días próximos, gorrioncito

dices

Y te acuestas a un lado

disimulando videncias

Ferviente, lo soportas

negándote

a la dilución

 

V

 

La mecánica del corte

reconoce voluntades

asciende a la cima del monte

y amenaza con su filo

mi ondulación de pájaro

 

 

 

Emiro Colina (Coro, Venezuela, 1993). Licenciado en Educación Mención Lengua, Literatura y Latín (UNEFM). Magíster en Literatura Hispanoamericana (UNEFM). Diplomado en Reflexión y Creación Poética (Fundación La Poeteca). Doctorando en Letras (ULA). Finalista del 6to y 7mo Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas.

 

 

martes, 7 de enero de 2025

Lia M. Markin / Colaboración Poética

 


El tamaño de mi deseo

 

El tamaño de mi deseo

se hincha, crudo y desbocado

echa raíces en lugares supuestamente limpios

y me vuelve del revés, me deja

desnuda en una habitación demasiado pequeña para desear tanto.

me repugna mi propia hambre,

esta carencia que araña la médula,

este dolor que se arrastra dentro como uñas.

 

cada bocanada lo alimenta, más espeso, más pesado...

una fuerza que crece a pesar de sí misma.

si pudiera, la extirparía,

pelaría la necesidad de mis huesos, rasparía

cada ansia, cada fea protuberancia,

pero se queda, anudada en los tendones, enraizada

e inagotable.

 

incluso aquí, aun deseando,

aun enroscándose, retorciéndose bajo mi piel,

llena cada hueco que puede encontrar.

 

Teoría de la combustión

 

Necesitará manos de amianto
para alcanzar la llama,

para tocar lo fundido,
lo que arde por sí mismo.

 

No me enfriaré para tocarlo.

 

Su espina dorsal debe sostener

el peso de las piras, del deseo

sin promesa de calor después.

 

Cada centímetro que doy
es combustión.

Devora,

no para sobrevivir,
mas bien por su furia.

 

No hay ignición sin riesgo,

no hay fuego sin hambre.

Debe caminar por entre el ardor

sin preguntarse cuándo se extinguirá

o si alguna vez lo hará.

 

No te extraño trágicamente,

 

mas bien con la inocencia de ese rayo de sol

que se cuela entre las hojas:

carencia tan primitiva

que olvido dónde acabo yo,

dónde empiezas tú.

 

Te guardo ternura

como los ríos guardan sus cauces—

constantemente,

inevitablemente.

Me inunda,

suave,

dulce,

como una mano en la parte baja

de mi espalda,

presionándome con el recuerdo

de tu tacto.

 

Tu nombre es mi lenguaje.

Le habla

al pulso de mi muñeca,

al débil zumbido de mi pecho,

al lugar dentro de mí que no tiene paredes.

Lo digo

en voz baja,

una y

otra vez,

para que el mundo se sienta completo

otra vez.

 

 

 

Lia M. Markin es una escritora, editora y traductora colombiana interesada en explorar las sombras de la experiencia humana a través de la ficción, el realismo psicológico y el ensayo. Como editora en jefe de El Enjambre, una revista literaria que mezcla crítica cultural y periodismo narrativo, Markin dirige las secciones «A Medias y Sin Zapatos», «Ficción» y «Los Críticos». Su trabajo como traductora le ha permitido sumergirse en ideas complejas y hacer que voces distintas lleguen a otros idiomas. Influenciada por autoras como Ottessa Moshfegh, Han Kang, Mariana Enríquez y Sylvia Plath, Markin aborda temas como el trauma, la identidad y el sufrimiento existencial, utilizando una prosa minimalista y un simbolismo que da espacio a múltiples interpretaciones. Ya sea en ficción, ensayo o poesía, su obra reflexiona sobre la salud mental, el género, las presiones sociales y las relaciones humanas, abriendo conversaciones sobre las voces marginadas y las desigualdades sociales.

 

 

sábado, 4 de enero de 2025

Dennys Ferrer / Colaboración Poética

 




 

Amar es una ráfaga de vida a

quemarropa, no hay forma de salvarse.

 

***

 

Un viaje fantástico, sin equipaje, descalzo y vivo.

Cursando recónditos lugares hacia la metanoia

que me acercó al atrevimiento de amarte.

Un inescrupuloso beso ataviado de valentía como reto al

escalofriante miedo de las heridas por vencer.

Amar y temer erizan por igual la piel, con diferentes aromas,

con diferentes sabores y un aliento a vida que banaliza el riesgo.

Mente, mente, que se resiste a lo inevitable, amar sin compasión.

 

***

 

Ya no busco tus brazos en los rincones perdidos de mi soledad,

soy lo que quedó del naufragio, solo eso.

 

***

 

Creo en el azul del cielo,

el mismo que Sabina busca en sus acordes.

Creo en la alegría

que retoza en los árboles y en las almas del parque.

Creo en la montaña,

la que enamora al Grinch en navidad.

Creo en la gente

que aun la sorprende un día de sol e inspira sonrisas.

Creo en las pequeñas cosas

que guardan grandes instantes, esos que me muestran el ahora.

Creo en la vida que me sorprende, viviendo.

 

***

 

La madrugada llega silenciosa, irreverente

no le importa el desvelo, ella es; en su momento,

un torbellino que se transforma en vida,

en danza, en roce de piel.

Entonces, un lugar inédito

me confronta con las noches pasadas,

las mismas que se llenan de ruidosos cuerpos

que buscan la energía del amanecer.

Ahora solo sé que las almohadas no conocen nuestro baile.

 

 

 

 

Dennys Ferrer, venezolano, nacido en Maracaibo estado Zulia, hasta ahora he recorrido 59 años de vida, faltan algunos más, desde siempre he tenido el atrevimiento de escribir, hasta el extremo de atreverme a escribir un libro que lleva por título “Con desayuno incluido” publicado hace algunos años, en ese libro plasmé algunas vivencias y varios de estos escritos que llamo poemas.

jueves, 2 de enero de 2025

Alejandro León Kosak / Colaboración Poética

 


HIJO DE LAS NUBES

 

Igual al

agua que se deja ser río,

idéntico a

la piedra hecha de montaña,

pariente del

ave confundida con el cielo,

 

estoy como la bruma

entre las cosas

que me nombran:

 

hijo de las nubes,

sinónimo de sombra;

forma que se cambia

y que se apaga,

que llueve

y que no es nada.

 

 

LA RAZÓN

 

No todos pueden

abrazarse al sol,

que es la ternura.

 

Algunos tenemos

que rescatar del óxido

el aroma del clavel,

pensar en cómo piensa

el mar en sus coloquios.

 

Alguien tiene que darle

una razón al trueno

para ser el trueno.

 

Mientras tanto,

duelar es el poema,

la muerte está

en todas partes,

pero sólo una palabra

sabe de qué se trata.

 

 

LUNA

 

Luna,

luna de miel,

luna plateada, triste,

espejo del tiempo,

luna de tropeles

y del sable,

luna sangrienta

(la de Quevedo),

luna de calles,

caminante,

igual al susurro,

luna de oro,

luna sola, abandonada,

luna del negro poniente,

de negras almas,

luna tesoro,

madre de las nubes,

luna del verso,

luna de siempre.

 

 

 

Alejandro León Kosak nació en Santa Fe, Argentina, en julio del 2001. Es estudiante de Letras y acompaña los estudios literarios con la producción de literatura propia. Dirige el blog personal de la Biblioteca de Arena, es miembro del colectivo Letras&Poesía, hace parte del Centro de Estudios Teóricos Literarios (CEDINTEL), e integra el comité editorial de la Revista Rabiosa. Participó de las antologías METAPOESÍA (Funga; 2023) y La lenta disolución de lo diurno (Bruma; 2024). También publicó su primer poemario autoeditado: Los días náufragos (Aromito; 2024).

 

jueves, 26 de diciembre de 2024

Catalina Larraguibel Lazo / Colaboración Poética

MOLLE, AMOR, SIEMPRE

 

Viento, árboles, flores, hojas, cerros

cielo azul.

Todas las estrellas del universo,

la vía láctea ahí mismo.

Silencio, amor, familia.

Agua destilada bajo el nogal.

Chimenea, música de Bach a Leonardo Favio,

Gardel, tangos que bailé con mi padre.

La radio en la cocina, la radio en la galería.

 

Amor siempre.

Libros, libros, más libros.

Tren, estación, amigos, canto,

guitarras y acordeón.

 

Amor siempre.

Sol y luna llena que nos iluminaban

más allá del río y su puente.

Panchito, amor, vida, muerte.

 

Amor, mucho amor, siempre.

 

Así era El Molle.

Así fue.

Así será.

Siempre.


Catalina Larraguibel Lazo

Periodista y escritora. Escribe bajo la guía de Teresa Calderón. Sus escritos han sido premiados y publicados en Chile y Argentina.